¿Quién soy?

 

Hola, soy Mireia.

Desde hace tiempo, la vida -y también la muerte- me han hecho muchas preguntas.
Y quizá por eso estudié filosofía: porque necesitaba entender, poner palabras a lo que sentía, y buscar un poco de luz en todo lo que a menudo nos cuesta tanto mirar de frente.
Con los años he entendido que no se trata tanto de tener respuestas, sino de saber acompañar a las preguntas.

Llevar la filosofía a la vida real

 

Siempre he sentido la necesidad de bajar el pensamiento al suelo.
De llevar la ética y la reflexión al día a día, a los momentos que realmente importan.

Por eso me especialicé en bioética y en cuidados paliativos.

Pero más allá de la formación, lo que he ido aprendiendo es estar presente.
A escuchar de verdad.
A sostener sin querer cambiar nada.

¿Qué es para mí ser doula de la muerte?

 

Ser doula de la muerte es, sobre todo, estar a su lado.

Es no apartar la mirada cuando aparecen la fragilidad, el miedo o el dolor.
Es poder hablar de la muerte con naturalidad, sin prisas ni silencios incómodos.
Es dar espacio a todo lo que necesita ser dicho, llorado o compartido.

Acompaño a personas que se encuentran al final de su vida y también a sus familias, desde un lugar muy humano y cercano.

Porque cada historia es única.
Y cada forma de vivir este proceso también lo es.

El duelo

 

También acompaño procesos de duelo, entendiéndolos más allá de la muerte: como cualquier pérdida significativa, desde una separación o una amistad que termina hasta procesos vitales como las transiciones de género. Sé que ese dolor puede ser profundo y, a veces, invisible. Por eso te acompaño con cuidado y respeto, para que puedas dar espacio a lo que sientes y encontrar, poco a poco, tus propias herramientas para hacer ese camino algo más ligero.

Lo que a menudo queda sin espacio

 

Hay cosas que, en estos momentos, quedan en segundo plano:

el miedo,
los despidos que no sabemos cómo hacer,
las palabras que no llegan,
las dudas sobre el sentido de todo ello,
el dolor de quedarse.

Yo estoy aquí para acompañar todo esto.

Mi sitio

 

No sustituyo a ningún profesional sanitario.

Mi sitio es otro:
poner presencia allá donde a veces falta tiempo,
crear espacios de confianza,
y andar a tu lado sin juzgar ni dirigir.

Otra forma de mirar la muerte

 

Creo que hablar de la muerte, mirarla de cara y acompañarla puede transformar la forma en que vivimos.

Y que, incluso en ese tramo, puede haber belleza, sentido y mucha humanidad.